Creencias que nos impiden emprender un negocio

A veces nos dejamos llevar por nuestras creencias limitantes

Creencias que nos impiden emprender un negocio

El otro día te hablaba en un post de Instagram de la falta de inspiración y de la falsa creencia que tienen muchas personas cuando piensan que no son creativas. Hoy quiero recordarte la importancia de empezar con esa idea que te ronda por la mente, por muy disparatada que te parezca. Porque, ¿cómo pretendes conseguir tu sueño si no te atreves ni a comenzar?

Muchas veces nos dejamos llevar por esas creencias limitantes, que no son otra cosa que una percepción de la realidad que nos impide crecer y que damos por cierta sin serlo, pues solo está en nuestra mente. Si nosotros creemos que no podemos, nuestro cerebro nos predispones a no hacerlo. Muchas veces es simplemente miedo, tendemos a pensar que nos va a ir mal si ejecutamos un proyecto que nos gustaría realizar. Y entramos en bucle visualizando el futuro de manera catastrófica.

A veces una experiencia negativa del pasado la aplicamos a toda nuestra vida. Muchas veces ni siquiera somos conscientes de ello, pues puede ser incluso algo que nos pasó en la infancia.

Las creencias pueden cambiarse, pues solo son creencias. Si te encuentras en esa situación inténtalo, piensa que, incluso saliendo mal, de los errores también se aprende, son la mejor escuela que hay. Muchos emprendedores de éxito, que hoy ves triunfadores en sus proyectos, han fracasado antes en otro que les sirvió de aprendizaje.

Hay forma de luchar contra esas creencias que nos limitan.

Creencias que nos impiden emprender un negocio

Lo primero es detectar qué nos está paralizando

Observa tu forma de expresarte en frases que comiencen por “Creo que no…”, “Me temo que no…”, “No confío en que…”.  Comprueba cuantas veces sueles decir cosas como “Todo me sale mal” “Hago todo lo que puedo”, “Por más que lo intento no consigo…”y piensa si realmente ese “Todo” o ese “Por más” son reales. Busca también frases del tipo “Siempre que hago”, “Cada vez que” y analiza si realmente es siempre y todas las veces, si es así busca el “por qué”. En tu lenguaje encontrarás el foco de tu creencia limitante. Piensa qué te sucedió en el pasado y analiza tu modo de actuar desde entonces y recuerda cómo eras antes de ese momento.

Una vez detectada tu creencia intenta cambiarla

Ahora piensa cómo te sentirías sin ella ¿Qué acciones serías capaz de acometer? ¿Cómo es tu pensamiento una vez has detectado lo que te limitaba? ¿Te sientes capaz? ¿A que podrías intentarlo? Coge papel y un boli y empieza a escribir lo que vas a hacer a partir de ahora. Cómo lo vas a organizar, con qué recursos vas a contar, visualiza el futuro de manera positiva, incluso busca imágenes reales de proyectos como el tuyo y móntate un Mood Board para inspirarte y para recordarte a dónde puedes llegar. Te das cuenta ya te ha puesto manos a la obra. Ahora necesitas constancia, una agenda, mucha ilusión y no perder el foco.

Libérate de tus creencias limitantes

Y si te ves realmente incapaz, busca ayuda, alguien que te mentorice en tu proyecto y te acompañe en el lanzamiento. Hay muchos profesionales que te pueden ayudar.

Si tu emprendimiento tiene que ver con el mundo de las bodas, te recomiendo a LalaBlu Mentoring, te aseguro que te cambiará el modo de pensar y comprobarás por ti mism@ como tu sueño se puede hacer realidad.

También puedes optar por hacer unas cuantas sesiones de coaching profesional. Mira el perfil de TT Coaching, puede que te interese.

Pero sobre todo recuerda lo que dijo Machado:

“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”

Y ponte en movimiento.

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